La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH) informó que más de 8.100 asesinatos se cometieron en el país entre enero y noviembre de 2025, una cifra que se estima por debajo de la realidad debido al acceso limitado a las zonas controladas por las bandas. Haití, sumido en una profunda crisis, ha intensificado la violencia armada en zonas urbanas y periurbanas, donde las bandas utilizan armas de gran calibre y realizan ataques coordinados en varios frentes. El informe destaca que en 2025, la expansión de las bandas más allá del área metropolitana de Puerto Príncipe continuó debilitando la autoridad del Estado y perturbando las rutas humanitarias y comerciales. Entre el 1 de septiembre y el 30 de noviembre, Haití registró 1.991 víctimas de homicidios, entre ellas 142 mujeres, 12 niñas y 44 niños, lo que supone un descenso del 6,2 % respecto al trimestre anterior. La Policía Nacional de Haití, con apoyo de las Fuerzas Armadas y tropas internacionales, intensificó operaciones contra las bandas en el área metropolitana y partes de Artibonite, permitiendo la reapertura de varias carreteras importantes. Sin embargo, los homicidios aumentaron considerablemente fuera de la capital, especialmente en los departamentos de Artibonite y Centro, donde se registraron 1.916 homicidios entre enero y noviembre de 2025, frente a los 1.050 del mismo periodo de 2024. "La violencia de las bandas siguió siendo generalizada. Seamos claros: el país no tiene más tiempo que perder en luchas internas prolongadas", afirmó Ruiz Massieu. La situación exige que autoridades, instituciones, partidos políticos, sociedad civil, sector privado y líderes religiosos y comunitarios prioricen el interés nacional y actúen con responsabilidad. Aproximadamente 6,4 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Haití, situando al país entre los más afectados de la región. "El período que se avecina es crucial. Los homicidios voluntarios se dirigieron contra personas sospechosas de cooperar con la policía o resistirse al control de las bandas, mientras que la violencia sexual se utilizó como táctica punitiva", prosiguió la oficina de la ONU. Las bandas continuaron cometiendo secuestros, extorsiones y destrucción de bienes, dificultando el acceso a servicios esenciales y agravando la inseguridad alimentaria y económica. Según la ONU, también hay informes de un aumento en la trata de niños, que son utilizados por las bandas en múltiples funciones, incluyendo ataques violentos. El representante especial de la ONU en Haití, Carlos Ruiz Massieu, expresó grandes expectativas de que se logren avances tangibles en política y seguridad para llevar a cabo la transición. Para ello, es necesario asumir responsabilidades políticas, proseguir esfuerzos de seguridad y mantener un compromiso internacional coherente. "Es imperativo que los actores nacionales contengan la fragmentación política, dejen sus diferencias, preserven la continuidad institucional y se centren en organizar elecciones. La gestión del calendario político, el apoyo a los esfuerzos de estabilización y la respuesta a las necesidades humanitarias determinarán directamente la capacidad del país para avanzar hacia elecciones creíbles y un retorno al funcionamiento normal de las instituciones", concluyó Ruiz Massieu.
Haití registra más de 8.100 asesinatos entre enero y noviembre de 2025, según la ONU
La ONU informó de más de 8.100 asesinatos en Haití de enero a noviembre de 2025, señalando que la cifra real es probablemente mayor. La violencia se ha intensificado en las ciudades, con bandas usando armas de gran calibre. Cerca de 6,4 millones de personas necesitan ayuda humanitaria. El representante especial de la ONU llama a la unidad para celebrar elecciones y estabilizar la nación.